Compartir

¿Protección de los ojos? 3M tiene tecnología de punta

Hay cada vez más incidentes que dañan los ojos. Por eso, 3M propone equipos de protección que se adaptan a los rostros.

Los ojos son uno de los órganos más importantes, pero también de los más frágiles. Están expuestos a muchos peligros dependiendo de los entornos laborales. Por ejemplo, al calor y a la luz, al polvo, a los productos químicos y hasta contaminantes biológicos. 

Las estadísticas de 3M son claras: diariamente alrededor de 2.000 personas sufren lesiones oculares debido a prácticas inseguras dentro del área de trabajo. Cerca del 20% de estas lesiones son causantes de la pérdida temporal o permanente de la vista. El 90% de las lesiones oculares ocurridas en los lugares de trabajo se pueden prevenir con el uso correcto y apropiado de equipo de protección personal.

De ahí que 3M se encargó de producir equipos de protección que no solo se adapten a las diferentes formas de los rostros, sino que también enfrenten el temible empañamiento como consecuencia de la temperatura y la humedad.

“Hemos desarrollado y patentado la tecnología de un sistema de ajuste adecuado que no genera molestias y ni incomodidad en la cara. También está el sistema anti-empañante scotchgard; es decir, aún cuando laves tus lentes no se empañarán fácilmente y podrás trabajar en lugares de frío, calor o con choques térmicos, sin necesidad de sacártelos”, aseguró el ingeniero Pablo Caballero M., Gerente Técnico Bolivia & Paraguay de 3M.

Los lentes de seguridad de 3M, que distribuye Finilager a nivel nacional, cumplen con la normativa ANSI Z87.1-2003 o ANSI Z87.1-2010, según el modelo, y proporcionan protección UV. “Son únicos e importantes para la seguridad”, acotó Caballero.

Tan vital es elegir una buena marca, como la manera en que se limpian los anteojos de seguridad de diferentes partículas. Caballero es tajante al afirmar que nunca debe usarse la ropa, “porque funciona como una lija”. De ahí que brinda un par de consejos: “Lavar los lentes con abundante agua. Abres el grifo y que el agua caiga. Luego, utiliza un trapo suave o una toalla de papel para secarlo”, apuntó.

Con estas simples acciones se evitan dos cosas importantes: la primera que se rayen, porque los lentes son de policarbonato, y la segunda no se retira la capa del sistema antiempañamiento o antiralladura propia del lente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *